Archivo para abril, 2006
El escritor mexicano Sergio Pitol gana el Cervantes
Pitol ha practicado con maestría el género del cuento, las memorias y la poesía, y ha traducido más de un centenar de obras de autores como Henry James o Chejov
El novelista y ensayista mexicano Sergio Pitol (Puebla, 1933) ha ganado el Premio Cervantes 2005, el más importante de la literatura en español, destinado a "un escritor que, con el conjunto de su obra, haya contribuido a enriquecer el legado literario hispánico.Considerado uno de los grandes escritores de la literatura latinoamericana, Pitol es un destacado cuentista, memorialista y poeta, y ha traducido más de un centenar de obras de autores como Henry James o Chejov. Además es un declarado admirador de Jorge Luis Borges, Juan Carlos Onetti, Alejo Carpentier y Juan Rulfo. Desde su casa en el estado mexicano de Veracruz el autor premiado ha asegurado sentirse "verdaderamente emocionado", porque "es lo mejor que me ha pasado en la vida literaria".
Y es que en su vida, además de la literatura, ha tenido enorme trascendencia el viaje, placer del que ha podido gozar con frecuencia debido a su trabajo como diplomático. "Soltar amarras, enfrentarme sin temor al amplio mundo y quemar mis naves fueron operaciones que en sucesivas ocasiones modificaron mi vida y, por ende, mi labor literaria. En esos años de errancia se conformó el cuerpo de mi obra", dijo en una ocasión el escritor hoy premiado. Entre sus obras destacan No hay tal lugar (1967), Infierno de todos (1971), Los climas (1972), Asimetría, Cementerio de tordos (1982), Juegos florales (1985), El desfile del amor (1985), Vals de Mefisto (1989) o El arte de la fuga (1996).
Su última obra es El mago de Viena (Pre-Textos), en la que escribe sobre viajes, amigos y literatura. En sus libros, de una gran agilidad narrativa, el autor se vale de escritos autobiográficos, fragmentos de diarios, reflexiones sobre el arte, crónicas sobre la actualidad, viajes y homenajes a sus autores preferidos. Su particular estilo de narrar, que el autor ha definido como "autobiografía oblícua", se expresa con claridad en El arte de la fuga, en el que cuenta uno de sus viajes por la Rusia de los años ochenta. Ademas del viaje el escritor considera importante en su trabajo literario la influencia del cine -"mi ventana al mundo antes que los libros"-, cuya técnica de montaje aplica en sus descripciones.
Pitol ha vivido perpetuamente en fuga. Durante su larga trayectoria como intelectual fue estudiante en Roma, traductor en Pekín y Barcelona y profesor en Bristol. Luego entró a formar parte del cuerpo diplomático mexicano y estuvo en Varsovia, Budapest, París, Moscú y, finalmente, en Praga (como embajador). En 1973 recibió el Premio Nacional de Novela del INBA, en 1981 el Premio Xavier Villaurrutia, en 1982 el Premio Narrativa Comala, en 1984 el Premio Herralde de comedia, en Barcelona; y en 1987 el Gran Premio de la Asociación de Cultura Europea, de Polonia. En 1993 volvió a su país y se instaló en Xalapa, donde vive ahora. En 1999 le concedieron el Premio Juan Rulfo por la totalidad de su obra.
El jurado que le ha concedido el premio por mayoría ha valorado en Pitol, en palabras del director de la Real Academia de la Lengua, Víctor García de la Concha, su tarea como traductor, "importantísima para los hispanohablantes". Este académico también ha destacado "su doble dimensión de novelista y ensayista, su capacidad para adelantarse a lo que son tendencias muy acentuadas en los últimos años de lo que es la novela abierta, que integra no sólo la narración, sino la reflexión y el ensayo, es decir, una fusión de géneros". También ha recordado la "dimensión cervantista" de este "hombre de las letras" que ha reflexionado constantemente sobre el arte de escribir, la lectura y el hecho literario. El también mexicano Juan Antonio Villoro Ruiz, miembro del jurado, ha aplaudido la "escritura desatada" de este autor a imitación de Cervantes, en el año en el que se celebra el IV Centenario de la publicación del Quijote.
El poeta Agustín Delgado en el Día de las Letras Leonesas en los Maristas
El próximo jueves 6 de abril se celebra en el colegio Maristas Champagnat el Día de las Letras Leonesas. Se trata de una iniciativa de este colegio leonés que pretende convertirse en homenaje a algunos de los muchos escritores leoneses que actualmente forman parte del panorama narrativo de la literatura española. La de este 2006 se celebra el próximo jueves y tiene como protagonista al poeta Agustín Delgado.
Delgado fue uno de los miembros de la revista Claraboya, de la que también formaban parte autores fundamentales de la literatura leonesa como es el caso, por ejemplo, de Luis Mateo Díez, José Antonio Llamas o Angel Fierro, y que se convirtió en una de las referencias poéticas a nivel nacional.
Agustín Delgado ha publicado numerosos libros de poesía, entre los que destaca la trilogía dedicada a una fórmula literaria inventada por él mismo, el 'sansilorés': 'Sansirolés', 'Mol' y 'Zas'. El jueves estará en el mencionado colegio Maristas Champagnat para acercar su obra a los jóvenes estudiantes leoneses.
El último Harry Potter,Totem.
J.K. Rowling anunció que está finalizando la última entrega del niño mago.En una ceremonia organizada en Londres por los libreros británicos, la escritora agradeció el British Book Award, y desveló detalles acerca del último libro de la saga.La escritora afirmó que "Está quedando bastante bien", y que "Aunque el texto avanza lentamente disfruto escribiendo el último libro de la serie", indicó.Concluyó agregando que está finalizando "de forma bella".
Nuestro idioma es el mayor legado
Leyendo y oyendo lo que diariamente se publica, la forma en como se expresan nuestros políticos, los textos infames que llegan a los lectores de cualquier edad, los ofensivos anuncios publicitarios que nos bombardean con errores e impropiedades de toda clase, es chocante que no se alcen más voces para reclamar un mayor cuidado del idioma, algún tipo de control efectivo de la producción oral y escrita en español, ejercido por las instituciones y organismos que deberían cuidar de nuestra lengua. Quizá la causa de esta indiferencia es el hecho de que, hoy en día, la lengua culta, la lengua genuina han perdido su valor como fuente de prestigio, expresión de elegancia y, desde luego, vehículo de cultura y comunicación. ¿Cómo ha de ser de otro modo si desde altas instancias gubernamentales no se fomenta cosa contraria? El cuidado del idioma pasa hoy por las manos de lingüistas que ponen todo su empeño en promover el conocimiento y el buen uso del español; de profesionales que personalmente se comprometen con la calidad de sus producciones. Por todo esto alzo la voz y solicito a quien le corresponda que:
atiendan por todos los medios el cuidado del idioma que es nuestro principal vehículo de comunicación y de unión.